La chica de ayer
El presente Su abrazo la dejó abrumada y pensativa. ¿Que la quería decir?. Tal vez la iba a dejar, de nuevo con sus pensamientos, con románticos recuerdos y una vida ya pasada que la había atormentado y envejecido hasta el punto de no saber como seguir viviendo su día a día. Sólo cuando le conoció atisbó un clara luz que le permitió ver el presente frente a sus empequeñecidos ojos hipnotizados por el tiempo dormido. Y él diría adiós con ese abrazo y con un beso en la mejilla, aquél gesto de amistad y dulzura que tenía para con ella cada vez que se veían o despedían. Este hombre no la había enseñado nada, no la había cambiado, tan solo estuvo a su lado mientras ella aprendía a disfrutar de cada cosa pequeña que experimentaba. Él la daba amor a cuentagotas, sutiles gestos que evidenciaban que podía llegar a amarla. pero nunca se declaró, jamás escuchó de su boca un te quiero, te extraño, te deseo. Solo palabras repletas de ternura y afecto que la ayudaban a vivir una realida...