Teatro
Una de las cosas que más me gusta en la vida es subirme a un escenario. Allí arriba puedo ser yo misma sin exponer mi corazón al volatin vaiven de comentarios ni miradas desafortunadas. El teatro me da vida, me ofrece cantidad de posibilidades, me enseña a ver las cosas de diferentes colores y formas. La libertad con la que disfruto es una libertad sana, divertida y peculiar. En el teatro, todo vale, y a su vez todo permanece en el tiempo y en el espacio. Sin embargo hay que cuidar cada detalle, cada minusculo movimiento. Actores, atrezo, luces, decoración, formar parte de un todo, tienen que estar en armonia y calma. En el teatro hay un silencio espectral que invita a la reflexión y a viajar, viajar por otros mundos con personajes dispares, divertidos unos, antipáticos otros, los hay que se cuelan en el corazón del espectador, y los muy pocos se enfrentan a las duras críticas de aquellos que se creen con la sabiduría de saberlo todo. Escenificar un personaje aquí mismo, sobre ese palc...